El Mundial de 2026 está a la vuelta de la esquina y, con él, la FIFA ha decidido no dejar nada al azar. Con las semifinales entre Francia y España e Inglaterra y Argentina en el horizonte, la federación se prepara para un evento que promete ser histórico. Pero, ¿qué hay detrás de esta gran fiesta del fútbol? Pues bien, un centro tecnológico que supervisa la ciberseguridad, las retransmisiones y los estadios del torneo.
Un blindaje sin precedentes
Nadie puede dudar de que este Mundial supone un reto titánico. Como bien dice Nacho Fresco, director de tecnología de la FIFA, “no hay margen para el fallo”. Y es que operar en tres países simultáneamente no es moco de pavo. Así que han creado un Centro de Mando Tecnológico en Coral Gables, Florida, donde están a la vanguardia contra los ciberataques. ¡Y menuda batalla! Se enfrentan a entre 300 y 400 millones de intentos diarios por colarse en sus sistemas.
Pero eso no es todo. La FIFA se ha aliado con el FBI para mantener bajo control cualquier intento malicioso. Fresco enfatiza: “Necesitamos estar cerca del corazón operativo para actuar rápidamente ante cualquier crisis”. Además, un equipo compuesto por unos 350 analistas, programadores e ingenieros está siempre alerta para garantizar que todo funcione como un reloj suizo.
Aparte de protegerse contra amenazas externas, también han implementado tecnologías innovadoras durante el torneo. Desde cámaras RefCam que ofrecen perspectivas únicas del juego hasta apps personalizadas para futbolistas donde pueden analizar su rendimiento al instante.
Así que sí, este Mundial no solo será una celebración del deporte rey; también será una demostración palpable de cómo la tecnología puede transformar nuestra experiencia como aficionados mientras mantiene a raya a aquellos que quieren aprovecharse del espectáculo.

