En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, Amazon ha revelado cifras que nos hacen parar a pensar. Hablamos de 68 millones de litros de agua consumidos anualmente por sus centros de datos en Aragón. Una cifra que equivale nada menos que a 27 piscinas olímpicas, o el consumo doméstico anual de unas 1.455 personas en nuestro país.
Un dato que inquieta y llama la atención
Aunque Amazon defiende este número diciendo que es pequeño comparado con el total del agua usada por la industria en la cuenca del Ebro, no podemos dejar de preguntarnos: ¿realmente es tan poco? La compañía sostiene que su consumo representa apenas un 0,03% de la demanda industrial en esa región. Pero, ¿es suficiente esta justificación?
La realidad es que estos centros necesitan refrigeración constante para funcionar correctamente, y aunque utilizan aire exterior gran parte del tiempo, el agua se convierte en un recurso crucial durante los días más calurosos. Esto nos lleva a reflexionar sobre cómo el crecimiento desenfrenado de la inteligencia artificial está impactando nuestros recursos naturales.
No podemos olvidar que este dato no llega solo; forma parte de una tendencia global donde Amazon anuncia un uso total de aproximadamente 9.500 millones de litros. Sin embargo, aunque se están dando pasos hacia una mayor transparencia, aún quedan muchas preguntas sin respuesta: ¿cuánta agua se evapora?, ¿de dónde proviene?, y lo más importante, ¿qué consecuencias tiene para nuestro entorno?
A medida que seguimos disfrutando del avance tecnológico, es vital que exijamos respuestas claras y acciones responsables. Porque al final del día, detrás de cada servicio digital hay recursos reales que merecen nuestra atención.

