Este domingo, la media maratón de Pekín fue testigo de un espectáculo impresionante. Los robots humanoides se adueñaron de la carrera, ¡y vaya que lo hicieron! Con una marca asombrosa, el equipo autónomo ‘Qitian Dasheng’ cruzó la meta en solo 50 minutos y 26 segundos, rebajando casi dos horas el récord del año anterior. Pero no todo terminó ahí; su compañero ‘Shandian’, aunque completó los 21 kilómetros en 48 minutos y 19 segundos, tuvo que lidiar con el famoso coeficiente que le restó puntos por ser controlado a distancia.
Un Evento Tecnológico Sin Precedentes
La cita se llevó a cabo en Yizhuang, donde más de un centenar de equipos robotizados compitieron junto a unos 12.000 corredores humanos. Este evento no solo es una prueba deportiva; es un verdadero laboratorio para tecnologías emergentes. Con terrenos complicados llenos de curvas y pendientes, los robots demostraron su capacidad para adaptarse a condiciones reales.
No hay duda de que hemos sido testigos de un sorprendente avance tecnológico. La mejora en tiempos comparado con el año pasado es notable: recordemos que en 2025, ‘Tiangong’ ganó con más de dos horas adicionales. Un ingeniero del equipo comentó para The Beijing News que aunque estos resultados eran esperados tras las pruebas previas, siempre resulta emocionante verlos brillar en competición.
Además del talento local, participaron equipos internacionales como los de Alemania y Francia, creando un ambiente competitivo vibrante. Mientras tanto, un nuevo robot encargado del tráfico hizo su debut dando instrucciones a los corredores —una muestra clara del futuro al que nos dirigimos.
En cuanto a los humanos, Zhao Haijie se alzó como campeón masculino con un tiempo impresionante de 1 hora, 7 minutos y 47 segundos. Por su parte, Wang Qiaoxia se llevó la victoria femenina con 1 hora y 18 minutos.
Este evento forma parte del impulso que Pekín está dando a la robótica humanoide. La idea es clara: combinar competición e innovación para acelerar el desarrollo industrial y evaluar aplicaciones prácticas en diversos ámbitos como la asistencia urbana o la inspección industrial. Sin duda, estamos viviendo una era donde tecnología y deporte convergen de manera sorprendente.

