En medio del caos de la guerra ruso-ucraniana, donde cada día se juega el destino de miles, nos encontramos con una realidad sorprendente. Los soldados ucranianos están llevando su lucha a otro nivel, casi como si estuvieran inmersos en un videojuego. La situación es compleja; mientras Rusia despliega drones sofisticados y sistemas avanzados para neutralizar cualquier amenaza aérea, Ucrania no se queda atrás. Gracias a la magia de las impresoras 3D, están fabricando drones y armamento innovador que les permite hacer frente al enemigo.
Un sistema que premia la valentía
Pero aquí viene lo interesante: ante la feroz competencia en el frente, han decidido aplicar un sistema de incentivos que recuerda más a un juego que a una guerra real. El programa ‘Army of Drones Bonus’ ofrece puntos a los soldados que demuestran sus hazañas, como filmar momentos en los que sus drones impactan objetivos rusos. ¿El premio? Pueden canjear esos puntos por nuevas armas. Mykhailo Fedorov, viceprimer ministro y figura clave en esta iniciativa, lo ha descrito como «Amazon para los militares»; una manera directa y rápida de equipar a las tropas sin perder tiempo con trámites burocráticos.
La mecánica es clara: seis puntos por cada soldado enemigo abatido, 20 por dañar vehículos y hasta 50 puntos por destruir sistemas de cohetes móviles. En resumen: destruyes, obtienes puntos, y compras. Una forma ingeniosa de motivar a los soldados y dirigir recursos hacia quienes más lo necesitan.
No solo eso; este método también fomenta una saludable competencia entre unidades militares. Casi el 90% ha logrado acumular puntos gracias a su efectividad. Según Fedorov, “comenzaron a matar tan rápido que Ucrania no tuvo tiempo de entregar nuevos drones”. Y es que no solo se trata de jugar; también mejora significativamente la calidad de datos sobre las acciones realizadas en tiempo real.

