En un rincón del Mediterráneo, donde el turismo ha dominado como un rey absoluto, surge una voz que clama por el regreso a nuestras raíces. Y es que las entidades que luchan contra la masificación turística han puesto sus ojos en el nuevo delegado del gobierno. Exigen, casi con desesperación, que haga pública la investigación sobre las cargas policiales ocurridas el 26 de junio. Porque aquí no solo se trata de turistas y playas, sino de nuestra identidad.
La lucha por recuperar lo perdido
Mientras tanto, otros temas agitan las aguas: desde la recuperación de Can Morató para entender mejor nuestro pasado hasta la controvertida ley agraria del Govern que parece más interesada en operaciones inmobiliarias que en proteger nuestra tierra. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que nos atropellen? Aquí se habla de vidas y sueños, no solo de números y estadísticas.
Y como si fuera poco, la situación se complica con un aumento notable en los incendios forestales este año. ¿Qué nos está pasando? Es hora de dejar claro que no podemos seguir tirando a la basura nuestras tradiciones y nuestro entorno. La comunidad debe unirse para gritar: ¡basta ya!

