La comunidad científica y todos aquellos que han tenido la suerte de cruzarse en su camino están de luto. Pep Coll, un referente en la biología marina y defensor incansable de nuestro entorno natural, nos ha dejado. Su pasión por el mar y su lucha por protegerlo resonaban en cada rincón de las Baleares.
Pero no solo su legado científico será recordado; también su forma única de conectar con la gente. Pep siempre decía: “Sin el mar, ¿quiénes somos?”. Y es que su amor por las sargantanes y demás maravillas del océano nos enseñaba a mirar más allá, a valorar lo que tenemos antes de que sea demasiado tarde. Sin embargo, hoy nos enfrentamos a una realidad desgarradora: como él mismo alertaba, “no quedará ninguna sargantana en dos o tres años”.
Un grito desesperado por la conservación
A medida que se desarrollan proyectos polémicos como la ampliación del aeropuerto de Eivissa, organizaciones como GEN levantan la voz para denunciar lo que consideran un ataque frontal a nuestro patrimonio natural. ¿Es esto progreso? Nos preguntamos si realmente vale la pena tirar a la basura nuestras joyas naturales por unos cuantos euros más.
No podemos quedarnos callados mientras se toman decisiones que afectan nuestra tierra sin considerar sus consecuencias. Pep Coll no solo fue un biólogo; fue un luchador y un soñador. Y aunque ya no esté con nosotros, sus palabras aún resuenan con fuerza: hay que cuidar lo que amamos porque el futuro depende de ello.

