La situación no puede ser más alarmante. Un grupo de navegantes ha decidido alzar la voz y denunciar a PortsIB, acusándolos de seguir adelante con la instalación de campos de boyas a pesar de que la licitación había sido suspendida. Es un asunto que toca las fibras más sensibles, no solo del sector marítimo, sino también de todos nosotros, quienes disfrutamos del mar y lo respetamos.
Un conflicto que nos afecta a todos
En este contexto, el Gobierno ha hecho pública una inversión millonaria destinada a la compra de nuevos trenes para mejorar la movilidad en Balears, algo que ciertamente es necesario. Pero mientras tanto, se desatienden otras cuestiones urgentes como esta polémica ambiental. La inauguración del vuelo directo hacia Dubái también ha encendido protestas en torno al modelo turístico que seguimos promoviendo. ¿Es este el tipo de turismo que queremos?
Además, un dato relevante: siete de cada diez médicos internos residentes (MIR) nuevos en las Islas son mujeres. Esto muestra un avance positivo en igualdad dentro del ámbito sanitario, pero no podemos perder el foco en los problemas inmediatos que afectan a nuestra comunidad.
Pese a todo esto, figuras como Baltasar Picornell nos recuerdan la importancia de no quedarnos callados: «No hemos de dejar que nos tapen la boca». Palabras contundentes que reflejan el sentir generalizado ante una realidad donde parece primar el interés particular por encima del bien común.

