La semana que viene, el Ayuntamiento de Cort dará luz verde a la celebración del Orgullo en Palma. Sin embargo, este anuncio no ha sido recibido sin críticas. Desde MÉS per Palma no han dudado en calificar al concejal Jaime Martínez de «hacedor de retrocesos» en lo que respecta a los derechos LGTBI+. Y es que, con la cancelación de este evento tan significativo, muchos sienten que se está tirando por la borda un esfuerzo colectivo por avanzar.
Un clima tenso y reivindicativo
El descontento no termina aquí. La sombra del bloqueo a subvenciones fundamentales para las entidades locales está amenazando su supervivencia. «No van a poder aguantar así», advierte uno de los representantes afectados. Y mientras tanto, el Gobierno presenta herramientas sanitarias nuevas que están generando más frustración que soluciones reales; muchos ya claman: «¡Es imposible pedir cita!».
Parece que vivir en Palma se ha convertido en un verdadero reto, donde cada día nos enfrentamos a nuevos obstáculos y decepciones. Con una manifestación reciente clamando por vivienda digna y paz mundial, la ciudadanía se levanta unida frente a estos problemas que parecen no tener fin.

