El corazón de Eivissa y Formentera está latiendo con fuerza gracias a doce entidades ecologistas que han decidido no quedarse calladas. Están denunciando lo que consideran un ataque directo a una de las reservas más valiosas de nuestras islas, los Freus. Y es que, ¿cómo puede ser que se desprotejan estas aguas en favor de la pesca recreativa? Ellos claman: «Esto es tirar a la basura un tesoro natural».
La voz del pueblo
Las organizaciones han comenzado a movilizarse, creando un frente unido contra esta decisión. No solo están defendiendo el medio ambiente; están luchando por preservar un legado que nos pertenece a todos. Como bien dice uno de sus representantes: «No podemos permitir que intereses particulares arruinen nuestro patrimonio». El mensaje es claro: ¡la naturaleza no es una mercancía!
Este tipo de decisiones generan preocupación entre los ciudadanos, que ven cómo el monocultivo turístico amenaza cada vez más su entorno. Cada rincón cuenta y el mar también tiene derecho a ser protegido, así como nuestra cultura y tradiciones.

