La situación de la gripe en las Balears ha pasado de ser un tema menor a convertirse en una preocupación generalizada. En cuestión de días, los casos han subido como la espuma y, con el horizonte navideño tan cerca, la alerta no podría ser más clara. Con casi 300 médicos concentrándose frente a la Delegación del Gobierno, muchos están clamando: «Mónica, rància. Ens n’anam a França».
Un panorama preocupante
La ola gripal ha llevado a cancelar más de 5.000 consultas y 169 operaciones. El primer día de huelga mostró un seguimiento del 85% en hospitales; el mensaje es claro: los profesionales sanitarios están al límite y su voz resuena fuerte en nuestras calles. La gripe ya está en fase epidémica, y parece que nadie puede hacerse el loco ante esta realidad que nos afecta a todos.
En medio de todo esto, otros temas también saltan a la palestra: desde declaraciones de «persona non grata» para Pedro Sánchez hasta la defensa apasionada de nuestros árboles locales en Palma. Lo cierto es que, mientras luchamos contra esta epidemia inminente, debemos también mantenernos alertas sobre lo que sucede a nuestro alrededor.

