En la hermosa isla de Mallorca, Ses Salines ha decidido dar un paso adelante en su compromiso con la comunidad educativa. ¿Cómo? A través del Proyecto FARO, que para el curso 2026-2027 no solo mantiene su esencia, sino que también incorpora acciones frescas y necesarias sobre lengua de signos, diversidad funcional y autismo.
El Ayuntamiento, bajo la dirección del Consejo Escolar Municipal, está trabajando para que este programa socioeducativo llegue a cada rincón de las escuelas infantiles de 0 a 3 años y a los estudiantes del CEIP Ses Salines y CEIP Colònia de Sant Jordi. Este año, se añaden dos nuevas líneas que prometen hacer ruido: una centrada en las realidades de las personas sordas y otra dedicada a la diversidad funcional y el autismo.
Un cambio necesario en nuestras aulas
La concejala de Educación, Patricia Mesquida, ha subrayado lo crucial que es que nuestros pequeños entiendan desde ya que hay múltiples formas de comunicarse. “La lengua de signos sigue siendo una gran desconocida para mucha gente”, señala. Y tiene razón; educar en este ámbito desde temprana edad es fundamental para derribar barreras.
No es solo un asunto académico; se trata de sembrar respeto e inclusión. En esta línea, el proyecto también contempla talleres donde los niños podrán conocer directamente cómo se vive siendo sordo y aprenderán sobre la Lengua de Signos Española. Esto es simplemente maravilloso porque abre un mundo nuevo ante sus ojos.
Aparte de esto, hay otra iniciativa muy interesante en marcha: una propuesta comunitaria sobre diversidad funcional y autismo, en colaboración con AMADIBA. Se busca involucrar no solo a alumnos y docentes sino también a familias, servicios municipales e incluso comercios locales. Esta conexión entre todos nosotros va a permitir una sensibilización mucho más profunda.
El alcalde Guillem Mas, por su parte, ha dejado claro que educar es responsabilidad compartida: “El Ayuntamiento tiene que estar ahí”. Con esta red coordinada por el Proyecto FARO pretendemos hacer frente a las diversas realidades sociales presentes en nuestra comunidad.
Pues bien, con estas acciones estamos dando forma a un futuro donde cada niño pueda crecer rodeado de comprensión e inclusión. Un futuro donde lo diferente se celebre como parte esencial de nuestra sociedad.

