En el corazón de Manacor, un escándalo se cierne sobre la tradicional Fiesta del Cordero. Desde Vox han alzado la voz, denunciando que durante esta celebración se están llevando a cabo sacrificios de animales en condiciones completamente irregulares. Esteban Sureda, portavoz de Vox en el municipio, ha dejado claro su malestar: «¿Dónde están ahora los defensores del bienestar animal?».
Una doble vara de medir
La crítica es contundente. Sureda argumenta que estos sacrificios se realizan sin ningún tipo de control sanitario o documentación adecuada. «No estamos en contra del consumo de cordero», aclara, pero advierte que sacrificar sin regulaciones solo crea problemas y desconfianza. Mientras los ganaderos locales deben someterse a rigurosas inspecciones y cumplir con una montaña de trámites burocráticos, aquí vemos cómo corderos son sacrificados en bañeras particulares o incluso patios traseros, ¡una auténtica vergüenza!
Los ganaderos mallorquines ven con frustración cómo su trabajo es vigilado y sancionado al más mínimo descuido, mientras que otros operan bajo un velo de impunidad. «O hay leyes para todos o simplemente no hay ley», sentencia Sureda, dejando claro que no puede haber ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.
Así que desde Vox exigen acciones inmediatas al Ayuntamiento y a las autoridades autonómicas. Es hora de actuar con justicia e igualdad; porque todos merecemos vivir bajo las mismas normas. La tradición está bien, pero no a costa del bienestar animal ni mucho menos bajo prácticas clandestinas.

