En el bullicioso centro de Palma, la Casa Pelleteria se ha convertido en el nuevo objeto de deseo del mercado inmobiliario. Este impresionante edificio, que ha renacido gracias al estudio de arquitectura GRAS Reynés, ahora se presenta como una residencia unifamiliar de 1.000 metros cuadrados, tras haber transformado lo que antes eran humildes viviendas y talleres.
A la venta en inmobiliarias como John Taylor y Engel & Volkers, su precio asciende a 19,5 millones de euros. Este lugar no es solo un inmueble; es una historia viva que se despliega en cuatro plantas, donde cada rincón tiene algo que contar. La intervención arquitectónica ha respetado los muros originales y ha añadido un núcleo central que conecta todos los espacios mediante una escalera impactante. Esta escalera no es un mero pasaje; es la columna vertebral del hogar, según palabras de Guillermo Reynés: «Queríamos que la vivienda se articulara a través de una secuencia ascendente…».
Un diseño con alma y luz natural
A diferencia de otras casas del casco antiguo, Pelleteria destaca por su patio trasero abierto por tres lados, dejando entrar la luz natural como si fuera un abrazo cálido del sol. La fachada en forma de C no solo maximiza la luminosidad; también ofrece vistas despejadas al jardín posterior. Se han utilizado materiales tradicionales y recuperados para mantener el carácter auténtico del lugar: sillerías marés, piedra caliza y esos suelos típicos mallorquines que nos transportan a otra época.
El interiorismo también tiene su sello personal gracias a Bornhold, con mobiliario atemporal que respeta la esencia del espacio. Desde el zaguán donde entramos hasta las áreas más íntimas con spa y piscina climatizada al jardín, cada rincón está pensado para ofrecer confort sin sacrificar la historia que lleva consigo.
Así se presenta Pelleteria: un sueño hecho realidad para quienes buscan lujo y autenticidad en plena Palma. Pero más allá del precio astronómico, ¿cuántos realmente pueden permitirse tirar hacia atrás en el tiempo mientras disfrutan del presente? En esta casa, cada paso cuenta una historia.

