En las calles de Son Güells, la sorpresa no parece tener fin. Los vecinos de esta barriada palmesana han visto cómo sus vidas se complican aún más con una nueva invasión: aves silvestres campando a sus anchas por los jardines y calles del barrio. La situación ha superado incluso las constantes quejas sobre la inseguridad, donde ya se habían organizado patrullas ciudadanas para hacer frente a robos y okupaciones.
A los problemas de siempre, como el tráfico de drogas y el caravanismo que invade el lugar, ahora se suman estos nuevos ‘vecinos’ emplumados. Gallos, gallinas y pollitos han decidido hacer de Son Güells su hogar, dejando un rastro poco agradable: sus heces adornan las aceras y muestran cómo estas aves han encontrado un terreno fértil en medio del caos.
Preocupación creciente entre los residentes
La llegada de estas aves no es solo un problema estético; también trae consigo preocupaciones sanitarias. Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, los parásitos que podrían portar se convierten en una amenaza real para la comunidad. Lo que comenzó como una curiosidad ha evolucionado hacia una situación que exige atención urgente.
Los residentes llevan tiempo soportando este panorama desolador. Desde hace meses, estas aves han comenzado a poblar solares abandonados cerca de zonas agrícolas, pero ahora parecen haber tomado posesión total del barrio. ¿Hasta cuándo tendrán que vivir así? Es hora de que alguien tome cartas en el asunto antes de que lo cotidiano se convierta en insalubre.

