Este jueves por la mañana, los residentes del Coll d’en Rabassa se llevaron una sorpresa muy desagradable. Una invasión de cucarachas ha tomado las calles, y no es para menos: «Trepan por las paredes y entran en casa», denuncia un vecino que vive cerca de la Torre d’en Pau. Y no es solo uno; otros afectados cuentan historias similares. «Es horrible, hemos visto salir 50 o 60 de las alcantarillas tratando de entrar en nuestras casas. Yo he matado una decena, y siguen apareciendo», expresa con frustración.
La falta de soluciones agrava la situación
Este vecino, que prefiere mantener su nombre en el anonimato, asegura que aunque el servicio de control de plagas del Ajuntament de Palma ha fumigado la zona, lo cierto es que no han precintado las alcantarillas. «¿No es lógico? Si fumigan, las cucarachas intentan escapar», critica con indignación. La situación se repite cada año, y él lo sabe bien: «Entendemos que fumiguen; eso está claro. Pero también es vital precintar esas alcantarillas para evitar que salgan».
El pasado 30 de julio, varios vecinos se pusieron en contacto con el Consistorio palmesano buscando respuestas y soluciones rápidas. Pero la respuesta fue más decepcionante: «Es horrible ver cómo las cucarachas campan a sus anchas por aquí y entran en nuestras casas; estamos perdidos». Esta sensación generalizada entre los vecinos refleja un verdadero caos.
Desde Ultima Hora nos hemos puesto al habla con el Ajuntament de Palma, quienes afirmaron que el servicio municipal de plagas ya había actuado en toda la zona del Coll d’en Rabassa durante estas semanas. Sin embargo, explicaron también que a veces ocurre que algunas cucarachas logran escapar tras detectar el veneno y acaban apareciendo en casas o comercios cercanos. Aunque esto pueda parecer desesperanzador, aseguran que esos insectos tienen una vida útil limitada fuera de su hábitat habitual.
A pesar del aparente descontrol, desde el servicio de plagas insisten en estar disponibles para actuar ante cualquier aviso vecinal sobre la presencia continua de estas incómodas criaturas. Así que si eres parte del problema o conoces a alguien afectado, recuerda: llamar al servicio puede ser clave para controlar esta situación antes de que sea aún más alarmante.

