El día a día en la calle Saridakis ha sido un verdadero desafío para sus vecinos. La cuesta interminable se ha convertido en su pesadilla, sobre todo para aquellos que necesitan ayuda para moverse. Pero ahora, tras meses de lucha y abandono, llega la Empresa Municipal de Transportes (EMT) con un servicio de lanzadera que promete conectar a esta comunidad olvidada con la Bonanova.
A partir de este miércoles, el autobús lanzadera funcionará todos los días entre las 6:30 y las 23:05 horas. Sin embargo, no todos están celebrando esta noticia. Muchos vecinos miran con escepticismo esta decisión del Ayuntamiento, justo cuando se acerca una visita real. Pamela, una valiente octogenaria que recorre la calle con su andador, lo deja claro: «No me fío de este anuncio. He llamado a Casa Real para decir que protestaré si no hay un autobús para nosotros».
Desconfianza y lucha comunitaria
Pamela y otros residentes mayores han estado sufriendo durante siete largos meses sin acceso al transporte público. «Vamos a montar un escándalo en Marivent», advierten con determinación. Para ellos, estos meses han sido un calvario; incluso aquellas personas que apenas reciben 400 euros al mes han tenido que subir cuestas imposibles para llegar a donde puedan tomar un bus.
Como ella dice: «Nos quitarán el servicio en cuanto se vaya el Rey». Y es que detrás de estas palabras hay una historia de frustración y abandono por parte del Ajuntament de Palma. Desde el consistorio aseguran que este servicio temporal surge debido a trabajos en el viaducto de la calle Saridakis, pero los vecinos sienten que esto se parece más a una medida oportunista que a una solución real.
La situación es delicada y aún queda mucho por hacer. Las paradas junto al viaducto siguen cerradas y mientras tanto, los autobuses tienen recorridos provisionales hasta nueva orden. Mientras tanto, Pamela sigue firme en su reivindicación: «Queremos ser escuchados».

