En el corazón de Palma, la plaza Serralta se ha convertido en un punto de encuentro para los vecinos que no pueden evitar expresar su frustración. Después de meses esperando una ampliación de la zona azul, el Ajuntament ha dejado a algunos barrios en la estacada. Sí, hablamos de Camp d’en Serralta y Son Forteza, que habían sido prometidos como beneficiarios de esta medida. Pero ahora, con las calles ya definidas para el próximo 1 de enero, ¡sorpresa! Estos barrios han quedado fuera.
Francesca Campana, presidenta de la Associació de Veïns de Camp d’en Serralta, no se lo podía creer. «Tenemos todas las máquinas puestas en nuestro barrio», afirmaba con incredulidad. Y es que no es para menos: hace poco instalaron una máquina expendedora en Bellet y otras calles cercanas, pero al revisar la página web de la SMAP se dieron cuenta del desaire. «Esto no tiene sentido; creíamos que era un error», dice Francesca mientras el enfado crece entre los vecinos.
El caos del aparcamiento
La situación es desesperante. Los residentes llevan más de cuarenta minutos buscando dónde aparcar sus coches porque las calles se llenan rápidamente con vehículos ajenos a su comunidad. La promesa de contar con una zona azul parecía ser la solución a este colapso vehicular, pero tras la presentación del concejal Antonio Deudero quedó claro que esos planes eran solo humo.
La Federació de Veïnats de sa Ciutat también ha expresado su apoyo a los afectados por esta decisión arbitraria. En un comunicado reciente dejaron claro que hay un profundo malestar por cómo se han manejado las cosas desde el área de Movilidad: “No solo ignoraron nuestras principales reivindicaciones, sino que además generaron nuevas desigualdades”. Con estas palabras claman por transparencia y diálogo real con los representantes vecinales.
Aquí no acaba todo: incluso están pensando en movilizaciones pacíficas para hacerse escuchar. La indignación está latente y los vecinos no van a dejar que esto caiga en saco roto sin pelear por lo que consideran justo.

