Este viernes por la noche, Playa de Palma se vio sumida en la oscuridad cuando un apagón eléctrico dejó sin luz a gran parte de la zona. Imagínate la escena: restaurantes llenos, turistas disfrutando de una cena y, de repente, todo se apaga. Así fue como muchos locales y clientes se encontraron en plena actividad, con las luces apagadas y una atmósfera que pasó del bullicio al silencio en cuestión de segundos.
La vida nocturna interrumpida
A pesar del corte repentino, los vecinos cuentan que algunos hoteles y viviendas lograron mantener la luz. Pero los establecimientos dedicados a la restauración no corrieron con la misma suerte. En las terrazas, mientras unos trataban de disfrutar del momento con pequeñas lámparas o velas sobre las mesas, otros simplemente tuvieron que cerrar sus puertas. “Estamos funcionando bajo mínimos”, comentaba uno de los dueños, mientras se afanaba por mantener el ambiente con lo poco que tenían.
Los residentes más cercanos no podían creer lo que ocurría: “En la calle principal hay luz solo en las farolas”, decían algunos, resignados ante una situación tan inesperada. La distribuidora eléctrica ya ha informado sobre interrupciones en su red en esa área específica; sin embargo, aún no saben qué causó este fallo.
Así quedó Playa de Palma: un lugar donde el jolgorio se detuvo por un instante para recordarnos lo frágil que puede ser nuestra rutina diaria. ¿Qué pasará después? Queda pendiente averiguar cuándo volverá todo a la normalidad.

