La situación en la perrera municipal de Son Reus se ha vuelto insostenible. Los trabajadores, que a duras penas llegan a fin de mes con unos 1.300 euros, han decidido que ya es hora de hacer ruido. Este viernes, UGT Servicios Públicos anunció movilizaciones que comenzarán el próximo 17 de julio si no se logra un acuerdo con ATISA, la empresa concesionaria, y el Ajuntament de Palma para establecer un convenio colectivo propio.
Tino Davia y Juanjo del Teso, líderes del sindicato, han expresado su preocupación por una situación laboral que no solo es precaria en términos económicos, sino también en materia de seguridad. Desde hace meses, estos valientes trabajadores realizan sus labores sin las mínimas condiciones necesarias. La falta de equipamiento adecuado en los vehículos y la ausencia de medidas básicas como agua potable son solo algunos ejemplos del desprecio hacia quienes cuidan a nuestros animales.
Los riesgos detrás del trabajo diario
Los turnos abarcan desde lunes hasta domingo y las guardias nocturnas son una constante. Pero más allá del sacrificio diario, hay historias que duelen: dos compañeros fueron atacados por un perro mientras cumplían con su deber. ¿Es esta la forma en que deben trabajar? Sin duda, la dignidad laboral es fundamental. Como bien dijo Davia: “No puede haber bienestar animal sin bienestar laboral”. Al final del día, cada animal rescatado lleva consigo el esfuerzo y el riesgo asumido por estos profesionales.
A pesar de las reuniones mantenidas con el Consistorio —en enero y mayo— parece que los avances son escasos. Aunque desde el Ajuntament dicen entender la situación, aún queda mucho camino por recorrer. Es necesario un convenio colectivo que reconozca adecuadamente la labor esencial que desempeñan estos trabajadores.
UGT estima que mejorar estas condiciones podría incrementar los costes laborales entre un 20% y un 25%. Pero ¿acaso no merece la pena invertir en aquellos que arriesgan su salud física y mental para proteger a nuestros animales? Es momento de actuar antes de que tiren todo a la basura.

