En la mañana de hoy, a las 8:00 horas, los socorristas de Palma han alzado su voz en la plaza de Cort, exigiendo que el alcalde, Jaime Martínez, escuche sus reclamos. Julián Delgado, secretario general de la Unió de Socorristes, no se ha cortado al afirmar que «su inacción puede costar vidas humanas». Con un micrófono en mano y rodeados por un grupo decidido, han dejado claro que no darán un paso atrás.
La lucha por la seguridad y accesibilidad
A lo largo de la protesta, que concluyó a las 9:00 horas, los socorristas han dejado caer una advertencia pesada: «si llegamos a huelga, posiblemente no acudiremos a las playas». ¿Y cómo no? La situación actual es una falta de respeto hacia todos los usuarios. La discriminación hacia personas con movilidad reducida y la falta de servicios públicos son problemas reales que claman por soluciones urgentes.
«Llorenç Bauzá, si no sabe gestionar, dé un paso al lado», gritaron con fuerza. La frustración era palpable entre ellos. En menos de tres meses comienza la temporada alta y su mensaje es claro: quieren playas seguras para todos. Delgado reafirmó su compromiso: «si es necesario iremos a huelga cada fin de semana y asistiremos a cada pleno del mes».
La próxima fecha crítica está marcada en rojo: el 20 de julio será una jornada clave para visibilizar sus demandas coincidiendo con el día mundial de prevención del ahogamiento. Todo esto surge tras incidentes recientes durante la noche de Sant Joan donde debieron actuar ante situaciones graves como quemaduras provocadas por fuegos artificiales o reanimar a una mujer que sufrió un paro cardiaco.
A pesar del esfuerzo diario que ponen en su trabajo, sienten que sus peticiones están siendo ignoradas por el gobierno municipal liderado por Jaime Martínez y Llorenç Bauzá. «Las playas no son prioridad para el Ajuntament», concluyeron desde la Unió Socorristes Mallorca. La lucha continúa.

