En el corazón de Mallorca, un grupo de personas se ha unido para formar Coalició per Mallorca, un partido que surge con una clara misión: «desincentivar la llegada de más gente a nuestra casa, sea del norte o del sur». Este sábado, en un acto lleno de energía y apoyo, eligieron a su candidato a la presidencia, el periodista Pere Sánchez, quien no dudó en expresar su preocupación por la situación actual de la isla.
Sánchez afirmó con firmeza que «Mallorca ya no puede soportar más población. Estamos ante una emergencia real». Y es que los retos son muchos: los profesores luchan por integrar a niños de diferentes partes del mundo, mientras que médicos y enfermeras advierten sobre un colapso inminente en el sistema sanitario. Las familias locales se ven obligadas a buscar vivienda fuera de su propio hogar.
Un movimiento político para todos
La creación de Coalició per Mallorca no es solo una respuesta a esta crisis; es también un llamado a la acción. «No somos solo un partido, somos un movimiento político transversal», destacó Sánchez, rodeado de representantes de diversas formaciones políticas como Pi, Més per Mallorca y ERC. Este nuevo líder está decidido: «lucharé por mejorar las condiciones de vida aquí».
Una parte crucial del discurso se centra en detener lo que él llama «la llegada masiva» a la isla. Según Sánchez, esto afecta gravemente tanto al sistema educativo como al sanitario. Propone incluso tener una policía propia para garantizar la seguridad ciudadana y aboga por priorizar el acceso a servicios para aquellos residentes estables que llevan más de ocho años viviendo en Mallorca.
Pere deja claro que ser mallorquín implica respeto por nuestra cultura y que siempre hay lugar para quienes deseen integrarse. Pero también pone sobre la mesa una propuesta audaz: reducir las plazas turísticas en un 10% para poder manejar mejor el crecimiento poblacional descontrolado. Según sus palabras, con más de 20.000 personas nuevas cada año «la situación se vuelve insostenible».
Además, lanza ideas concretas para enfrentar el encarecimiento del costo de vida, sugiriendo bajar el IVA del 21 al 15%. Con esto busca aliviar la carga económica sobre los ciudadanos mallorquines sin dejar atrás nuestra esencia.
Sánchez concluye recordando que aunque los mallorquines somos solidarios y acogedores, es hora de poner a nuestra comunidad primero. En sus palabras resuena un fuerte mensaje: ahora es momento de proteger lo nuestro.

