Este miércoles, la Junta de Govern ha decidido dar un paso importante al aprobar un cambio en las inversiones que tienen en el aire para este año. ¿La razón? Comprar las escoletas de Ciutat Antiga y Santa Catalina. Con una inversión total de 3,5 millones de euros, estos centros educativos, que hasta ahora pertenecían al Obispado de Mallorca, pasarán a ser gestionados por el municipio.
Mercedes Celeste, portavoz del equipo de gobierno, ha explicado que se destinarán 1,6 millones para la escoleta de Santa Catalina y otros 2,2 millones para Ciutat Antiga. “Nuestro objetivo es claro: queremos que ambos centros sean municipales. Así podremos mejorar su gestión y asegurar un mantenimiento adecuado”, afirmó.
Mantener la calidad educativa
No podemos olvidar que la escoleta municipal de Santa Catalina cerrará el próximo curso para realizar obras necesarias. Su estado actual no es precisamente el mejor; además, esta es una de las tres escoletas que gestiona directamente el Ajuntament de Palma.
Aparte de esto, también se ha aprobado contratar la gestión externa de otras escoletas infantiles municipales. Según Celeste, esto traerá “mejoras sustanciales en las condiciones laborales del personal educativo” e implicará un aumento presupuestario cercano a los tres millones respecto al contrato anterior.
Aunque ya hubo una primera licitación en enero con mejoras salariales importantes, algunas incidencias administrativas hicieron necesario reiniciar el proceso. “Con esta nueva tramitación vamos a reforzar aún más lo prometido”, destacó Mercedes Celeste.
Se espera que esta nueva licitación tenga un presupuesto base aproximado de 12,89 millones, en comparación con los 11,78 millones anteriores. Además, se incluirá la figura del ‘pareja educativa’, asegurando así que haya dos profesionales por aula y creando aproximadamente veinte nuevos puestos.
Parece claro que este nuevo plan busca poner fin a años marcados por condiciones laborales precarias para nuestros educadores. Las nuevas medidas incluyen incrementos salariales y reconocimientos adicionales por insularidad. La duración del contrato será inicialmente dos años con posibilidad de prórroga.

