El eco de las voces de la izquierda resuena en Palma. El portavoz del PSOE, Francesc Dalmau, junto a Lucía Muñoz de Unidas Podemos y Neus Truyol de Més per Palma, han decidido plantar cara a una situación que no solo es alarmante, sino que nos toca a todos. ¿Cómo es posible que se ejecute un desalojo en la antigua prisión sin ofrecer una alternativa habitacional? ¡Es un despropósito!
Una moción con nombre y apellidos
Las tres formaciones han presentado una moción conjunta para denunciar lo que consideran una política sistemática de desalojos promovida por el gobierno del PP y Vox. “No podemos permitir que ninguna actuación municipal afecte a personas vulnerables sin antes garantizarles un hogar”, aseguran con firmeza.
Y es que esta moción no se queda en palabras vacías; va más allá. Exigen la reprobación del alcalde Jaime Martínez, señalando su falta de empatía ante esta emergencia social tan grave. “¿Dónde está la humanidad?”, preguntan enfáticamente. También piden declarar a Palma como ciudad en emergencia habitacional, porque la realidad es dura: muchas personas se ven obligadas a vivir en condiciones precarias, ya sea en caravanas o asentamientos informales.
No se trata solo del caso de la antigua cárcel; es un patrón recurrente en nuestra ciudad, donde cada día son más los que quedan atrás sin soluciones claras por parte de las instituciones. La moción reclama también un informe detallado sobre la situación actual de los afectados por este desalojo en el plazo de un mes.
Así que aquí estamos, ante una dinámica preocupante: expulsiones sin resolver las causas sociales y económicas detrás. Las palabras están bien, pero necesitamos acciones urgentes y efectivas para garantizar alternativas dignas. Es hora de actuar antes que sea demasiado tarde.

