Hoy, el paisaje de Son Serra se ha visto alterado por la presencia de una grúa que ha iniciado la demolición del emblemático establecimiento Cas Coronel. Pero no todo está perdido; la Associació per a la Revitalització dels Centres Antics (ARCA) y los vecinos están decididos a hacer lo posible para preservar este rincón de su historia.
Ayer, la maquinaria llegó al solar, y en un abrir y cerrar de ojos comenzó a derribar un viejo buque de hormigón que lleva años ahí, inservible e incompleto desde alrededor de 2010. A pesar del polvo y el ruido, los residentes no han tardado en exigir al Urbanisme de Palma y al Consell que detengan esta locura. La casa sigue en pie, y ellos consideran que «Cort y Patrimonio del Consejo deberían actuar antes de que sea demasiado tarde».
La voz del pueblo resuena con fuerza
La campaña ciudadana Salvem Cas Coronel ha cobrado fuerza con una clara demanda: conservar este edificio que forma parte del alma del barrio. En solo tres días, han recogido más de 700 firmas a favor de su conservación, una respuesta rápida que refleja el sentir popular. «Es parte del paisaje y la memoria colectiva», dicen con orgullo.
Ayer mismo, un grupo de vecinos se congregó nuevamente frente a Cas Coronel para planificar nuevas acciones informativas mientras observaban cómo las máquinas limpiaban el terreno. No podían creer que se estuviera llevando a cabo una decisión tan drástica sobre un edificio que había sido considerado como un patrimonio valioso.
Desde ARCA insisten en que hay suficientes razones arquitectónicas y patrimoniales para garantizar la salvación de este lugar tan querido. Con testimonios frescos y llenos de convicción, están pidiendo una valoración técnica experta antes de tomar decisiones apresuradas. La lucha apenas comienza, pero la esperanza sigue viva entre aquellos que ven en Cas Coronel mucho más que cuatro paredes; lo ven como un símbolo de identidad comunitaria.

