En el corazón de Pere Garau, la plaza del Mercat se convierte en el escenario donde se levanta una voz que no puede callar. Nael Falo, portavoz de Flipau amb Pere Garau, nos cuenta que la situación es insostenible. «Estamos masificados», dice con la mirada puesta en un futuro que parece más complicado cada día. Desde 2014, su lucha ha sido constante, y lo que más le preocupa es que este barrio, concebido en 1901 para acoger a no más de 15.000 habitantes, ahora alberga a ¡32.474! Todo esto en apenas 68,2 hectáreas.
Reivindicaciones vecinales y carencias alarmantes
Falo señala con claridad que este crecimiento desmesurado no ha ido acompañado de los servicios necesarios. «No tenemos escoletas, ni piscina ni polideportivo», lamenta, mientras sueña con el proyecto del Metropolitan, que promete cambiar las cosas. Esperan que esta nueva instalación aporte soluciones a sus carencias y les brinde un respiro.
Las necesidades son muchas: quieren aprovechar solares vacíos como refugios climáticos y anhelan espacios verdes, equipamientos deportivos y una piscina pública. La situación actual está generando problemas serios; desde dificultades de movilidad hasta una presión insoportable sobre la vivienda y el incivismo rampante. Por eso Falo exige que se cumpla el Artículo 14, reclamando a los poderes públicos su responsabilidad en promover vivienda digna.
Aparte de eso, hay propuestas para mejorar la limpieza del barrio: aumentar la frecuencia de recogida y fomentar la concienciación ciudadana son solo algunas ideas lanzadas por Falo. «Necesitamos más policías», añade con sinceridad cuando habla del problema del incivismo.
A pesar de todo lo mencionado, hay un rayo de esperanza en medio de tanta preocupación; proyectos recientes como el nuevo tren Palma-Llucmajor o la ampliación ORA han llegado como buenas noticias para los vecinos. Sin duda alguna, Pere Garau sigue luchando por su lugar en esta ciudad que nunca deja de crecer.

