La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), ese sindicato que representa a los trabajadores de las administraciones públicas, ha decidido tomar cartas en el asunto. Con pancartas en mano y la indignación a flor de piel, han anunciado que están listos para iniciar acciones de protesta. ¿El motivo? Exigir que el equipo de gobierno cumpla sus compromisos con la Policía Local. Y ojo, porque a partir del 25 de mayo, ellos ya no se sienten atados por esa paz social que habían acordado tras tantas promesas vacías.
Compromisos rotos y un acuerdo ‘histórico’ olvidado
Y es que el descontento no es para menos. Tras un año y medio de arduas negociaciones entre el Ajuntament de Palma y la Policía Local, el nuevo Plan de Ordenación y Adecuación salarial sigue sin firmarse, aunque debería haber entrado en vigor el 1 de enero. El alcalde llegó a calificarlo como un “acuerdo histórico”, pero parece que esa historia se ha vuelto una pesadilla cuando Martínez decidió retrasar su implementación por razones ajenas a su voluntad. Para colmo, después de convocar una reunión urgente el pasado 17 de abril, donde prometieron una nueva propuesta con todos los informes jurídicos favorables, CSIF aceptó… siempre y cuando se firmara en una semana. Pero ya llevamos más de un mes desde ese incumplimiento.
Agustín Sánchez, portavoz del sindicato, no oculta su frustración: “Esto es una falta de respeto institucional sin precedentes. No vamos a permitir que sigan ignorando los derechos y expectativas de la Policía Local”. La situación está clara: los trabajadores están cansados de esperar y han decidido alzar la voz contra este monocultivo turístico que ignora lo esencial: las personas detrás del uniforme.

