El pleno de este jueves en Palma se convirtió en el escenario de una batalla que muchos llevamos tiempo esperando. Maribel Alcázar, presidenta de la Federació d’Associacions de Veïns, no se anduvo con rodeos y dejó claro su rechazo a la recalificación de seis solares dotacionales que ahora podrían acabar en manos privadas por 75 años. ¿Y todo esto para qué? Para construir viviendas de alquiler que poco tienen que ver con las necesidades reales de nuestra gente.
Alcázar exigió a los responsables del Ajuntament que escuchen a las entidades vecinales, porque somos parte afectada y tenemos mucho que decir. “No podemos permitir que la crisis de la vivienda sea la excusa perfecta para tirar a la basura estos espacios públicos”, advirtió con firmeza. Lo cierto es que estos solares deberían mantener su carácter público y ser utilizados para satisfacer las verdaderas necesidades del barrio.
Viviendas con sentido social
La presidenta propuso algo sensato: crear viviendas dotacionales, pero no esas convencionales llenas de lucro e intereses ajenos. Se trata de habilitar espacios temporales o rotacionales destinados a quienes más lo necesitan: jóvenes con dificultades, mayores, personas desplazadas por desahucios o incluso funcionarios en situaciones temporales. El acceso a estas viviendas debería estar regulado con criterios claros, algo más allá del capricho del mercado.
Es alarmante ver cómo los precios se disparan sin compasión, dejando atrás cualquier posibilidad de vivienda asequible. Como bien dice Alcázar, “los inversores internacionales ven Baleares como su refugio inmobiliario” mientras nosotros seguimos viendo cómo el sueño de una casa propia se convierte en una ilusión lejana. La Asociación Balear de Inmobiliaria Nacional e Internacional (ABINI) puede hablar maravillas sobre nuestro archipiélago como un paraíso inmobiliario europeo; sin embargo, ignoran completamente el impacto devastador sobre nuestra población local.
Por eso estamos aquí, luchando porque cada solar dotacional no solo sea un ladrillo más en la construcción especulativa, sino un hogar donde poder construir sueños y vivir dignamente.

