La polémica ha estallado en Palma con el reciente viaje promocional del alcalde, Jaime Martínez, a Nueva York. Y es que, ¿quién se atreve a gastar 100.000 euros en lo que muchos consideran una simple fiesta de tres horas? En un comunicado lleno de indignación, el PSOE ha arrojado luz sobre los detalles de esta misión oficial destinada a promover la capital balear entre los estadounidenses.
Un gasto desmedido en tiempos difíciles
Todo este despliegue está bajo el ala de la Fundació Turisme Palma 365, y el acto central tendrá lugar el miércoles en la Fundación Ángel Orensanz, un edificio neogótico que ahora parece ser el lugar más trendy entre las celebridades locales. Alquilar ese espacio no es moco de pavo; según los socialistas, cuesta alrededor de 22.000 euros por día. Pero eso no es todo, porque para hacer esta fiesta aún más llamativa han contratado a una empresa por unos 60.000 euros. ¿Y qué incluye esto? Dos horas de barra libre premium, canapés y actuaciones musicales de flamenco. ¡Menuda alegría! Sin embargo, no olvidemos los billetes de avión, el hotel y las comidas, que suman otros 20.000 euros mínimos.
A fin de cuentas, desde el PSOE calculan que esta escapada nos costará alrededor de 100.000 euros. Xisco Ducrós, portavoz del PSOE en Cort, no se muerde la lengua al afirmar: «Cada hora de la fiesta nos cuesta 33.000 euros; esto es un despropósito mientras Palma enfrenta crisis habitacional». Para él, este viaje solo demuestra que Martínez vive en un “universo paralelo”. Y añade con firmeza: «Destinar más de 100.000 euros públicos a una fiesta efímera carece totalmente de justificación». Mientras tanto, Palma tiene problemas más urgentes como la falta de vivienda y barrios olvidados; pero claro, parece que nuestro alcalde prefiere pasear por Arabia Saudí o Tánger antes que atender esas necesidades aquí mismo.