Este sábado 27 de junio, el Comité Federal del PSOE se reúne en un clima de tensión palpable. En medio de una crisis que no parece tener fin, los socialistas se preparan para recibir críticas que van desde las habituales hasta las más mordaces. Entre los asistentes, destacan figuras como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el asturiano Adrián Barbón, quien siempre ha estado alineado con Ferraz.
Los socialistas llegan desgastados por las recientes novedades judiciales que han sacudido los cimientos del partido. La investigación sobre el ‘caso Leire Díez’, que apunta a una supuesta trama para influir en procesos judiciales desde la sede central, ha dejado huella. Y no podemos olvidar la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el ‘caso Plus Ultra’ ni la condena reciente al ex secretario de Organización José Luis Ábalos a 24 años de prisión. Todo esto está erosionando el apoyo del Gobierno en el Congreso.
La presión crece sobre Pedro Sánchez
En este contexto, la situación es insostenible. Esta semana, la mayoría de la Cámara pidió a Pedro Sánchez que se someta a una cuestión de confianza y asuma responsabilidades presentando su dimisión. Los socios como Sumar, ERC, Junts y Podemos exigen respuestas claras y contundentes.
Sánchez tomará la palabra alrededor de las 10:30 horas y seguramente intentará defenderse afirmando que tanto él como su Gobierno han actuado tan pronto como detectaron irregularidades. También resaltará las medidas anticorrupción implementadas durante el último año; recordemos que expulsaron al sucesor de Ábalos, Santos Cerdán, por amaños en contratos.
A pesar de estas acciones, García-Page considera que son insuficientes. En un Comité Federal anterior ya había planteado adelantos electorales y cuestiones de confianza; ahora siente que las cosas están incluso peor. Pedirá explicaciones claras y autocrítica rotunda. En una conversación reciente con Felipe González también surgió la necesidad urgente de elecciones y hasta le reclamó a Zapatero que devuelva las joyas halladas por la Guardia Civil en su despacho.

