MADRID, 11 de octubre. Este domingo, el conocido como Grupo R4, que reúne a Pakistán, Egipto, Turquía y Arabia Saudí, ha alzado la voz contra los recientes ataques de las milicias hutíes yemeníes. En el punto de mira está el lanzamiento de proyectiles que han impactado en el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, dejando un trágico saldo de al menos doce vidas.
Una respuesta contundente
Los países del grupo no se andan con rodeos y han expresado su rechazo en los términos más contundentes. Estos ataques no son solo una agresión; son una violación clara del Derecho Internacional. Hablar de muertes civiles y daños a infraestructuras es algo que nos toca a todos directamente. “Esto no se puede justificar ni aceptar bajo ningún pretexto”, afirman con firmeza.
La solidaridad con Arabia Saudí es palpable. Ellos están dispuestos a respaldar las medidas legítimas que tomen para frenar estos asaltos y evitar que vuelvan a suceder. Eso sí, siempre dentro del marco que establece la Carta de las Naciones Unidas y respetando el Derecho Internacional.
No olvidemos que los hutíes son considerados plenamente responsables por estas acciones y sus repercusiones en la paz regional e internacional. Por eso mismo, urge un cese inmediato e incondicional de estos ataques. El acuerdo firmado por estos países el pasado 7 de agosto reafirma que cualquier agresión hacia uno será vista como un ataque contra todos.

