Moscú no se ha quedado callado y ha lanzado una dura acusación contra Volodimir Zelenski, el presidente de Ucrania. En un contexto donde los ataques con drones se han intensificado, las advertencias de Zelenski sobre la aviación civil en el cielo ruso han sido catalogadas como un «chantaje». La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, no se anduvo con rodeos: «Estas afirmaciones, disfrazadas de preocupación, son en realidad un intento de intimidar a aerolíneas y aseguradoras internacionales», dijo.
La tensión en el aire
Las palabras de Zajarova van más allá. Según ella, Kiev está tratando de esconder sus fracasos militares mediante tácticas que amenazan a la población civil y a los aliados rusos. Afirmó que las declaraciones de Zelenski implican una amenaza directa hacia los aviones de pasajeros, algo que genera inquietud en medio del conflicto.
Zelenski, por su parte, ha sido claro al manifestar que «el espacio aéreo ruso se está volviendo completamente inseguro». Aunque se defiende diciendo que «Ucrania no amenaza a la aviación civil como tal», reconoce que habrá drones sobrevolando ese espacio y asegura que este problema es inevitable: «Un espacio aéreo infestado de drones no es lugar para la aviación civil».
Las tensiones entre ambos países parecen estar lejos de resolverse. Cada declaración sienta las bases para un conflicto prolongado que podría afectar a muchos más allá del campo de batalla.

