MADRID, 25 Ago. (EUROPA PRESS) – Este martes, desde el Gobierno de Irán han decidido no quedarse callados y han lanzado una dura ironía sobre el anuncio hecho por Estados Unidos, que ha declarado una especie de guerra económica contra ellos. Es curioso cómo la historia tiende a repetirse, ¿verdad? El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha hecho un paralelismo bastante llamativo con aquel famoso discurso de George W. Bush en mayo de 2003, donde proclamaba que las tropas norteamericanas habían “cumplido la misión” tras la invasión a Irak.
La historia se repite
Baqaei no se ha andado con rodeos y ha compartido en sus redes sociales unas palabras del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent: “La última etapa empieza hoy”. Pero eso no es todo; acompañó este mensaje con una imagen icónica de Bush a bordo del portaaeronaves ‘USS Abraham Lincoln’, posando junto a una pancarta que decía ‘Misión cumplida’. Aquel momento quedó marcado por las críticas que recibió el presidente estadounidense debido a los constantes ataques insurgentes que siguieron hasta la retirada final en 2011.
A lo largo del tiempo, Teherán ha dejado claro su desacuerdo con EE.UU., especialmente ante los anuncios reiterados sobre su supuesta derrota tras el inicio del conflicto abierto el 28 de febrero por una ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel. Este escenario se complica aún más en medio de las negociaciones para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear.
Y como si esto fuera poco, horas después del pronunciamiento de Bessent sobre la ofensiva comercial para asfixiar económicamente a Irán, también vino la advertencia: sanciones para aquellos países que mantengan relaciones comerciales con ellos. ¡Incluso China está en la mira! Un intento desesperado por aislar completamente la economía iraní.
No podemos ignorar que todo esto sucede justo cuando expiró el plazo acordado entre Washington y Teherán para cerrar un pacto que pusiera fin al conflicto generado tras esa ofensiva conjunta mencionada. La tensión sigue creciendo y muchos temen un nuevo estallido bélico a gran escala. En definitiva, esta situación nos recuerda lo volátil que puede ser el panorama internacional y cómo unos pocos anuncios pueden cambiarlo todo.

