Este martes por la mañana, los habitantes de Kumamoto, en la isla de Kyushu, se despertaron con un temblor que les recorrió el cuerpo. Un terremoto de magnitud 7,1 en la escala de Richter ha dejado a más de uno con el corazón en un puño. La Agencia Meteorológica de Japón no tardó en reaccionar y lanzó una alerta de tsunami para las zonas del suroeste del país.
Un movimiento que no se olvida fácilmente
El epicentro del seísmo se localizó justo frente a la costa, con un hipocentro a solo 10 kilómetros bajo el mar. Afortunadamente, hasta ahora no hay noticias sobre víctimas ni daños materiales significativos. Sin embargo, las autoridades han hecho un llamado urgente a los ciudadanos: mantenerse alejados de las zonas costeras. Esto es vital porque la intensidad del sismo ha sido clasificada como 7, ¡la más alta según los estándares japoneses!
La tensión está palpable en el aire; todos están pendientes del desarrollo de la situación mientras esperan que las olas no traigan sorpresas desagradables. La naturaleza puede ser impredecible y lo sabemos bien.

