En una jornada marcada por la tensión, cerca de 200 colonos se han adentrado este martes en la Explanada de las Mezquitas, un lugar sagrado para el islam que resuena con ecos de conflictos pasados. Este hecho ocurre justo después de un repunte alarmante de violencia que ha dejado a cuatro palestinos y dos israelíes sin vida tras un violento enfrentamiento en Nablús, Cisjordania.
Acompañados por fuerzas militares israelíes, estos colonos no solo se limitan a visitar el recinto; han comenzado a realizar rituales provocativos que desatan aún más la indignación. Según fuentes cercanas al suceso, esta acción se produce a pesar de que el ‘statu quo’ prohíbe a los judíos rezar allí y establece estrictas normas sobre cómo deben recorrer el lugar. Sin embargo, parece que esas reglas son fácilmente ignoradas cuando hay respaldo militar.
La alarmante situación en Cisjordania
Por si esto fuera poco, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha informado sobre un número escalofriante: 1.330 incidentes con colonos tan solo este año. La violencia sigue en aumento en esta “Cisjordania ocupada”, donde han muerto al menos ocho palestinos, incluidos niños, solo en la última semana.
No podemos cerrar los ojos ante la realidad desgarradora: familias desplazadas, ataques incendiarios y actos vandálicos contra hogares y mezquitas están convirtiendo sus vidas en un auténtico infierno. Además, las restricciones impuestas por las fuerzas israelíes limitan severamente el acceso a servicios médicos y medios básicos de vida.
Ante este panorama tan crudo y doloroso, desde OCHA se hace un llamado urgente: “Pedimos protección para todos los civiles y exigimos cuentas a Israel por sus violaciones”. Así es como sigue escribiéndose esta historia llena de sufrimiento e injusticias.

