MADRID, 18 Jul. (EUROPA PRESS) – Hoy, la Unión Europea ha alzado la voz ante una decisión que nos preocupa a todos: el Gobierno israelí ha decidido destinar nuevos fondos a la expansión de asentamientos en Cisjordania. ¿Y qué significa esto? Pues que se complica aún más la ya frágil situación de las comunidades palestinas, fragmentando su territorio y dificultando cualquier esperanza de paz. En un comunicado del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), se califica esta acción como «un hecho preocupante». Y es que esta financiación no solo consolida estos asentamientos en lugares delicados, sino que también profundiza el aislamiento de los palestinos.
Las consecuencias son alarmantes
Bruselas nos advierte: este aumento en los asentamientos lleva consigo una creciente fragmentación e aislamiento para las comunidades palestinas, lo que las deja expuestas a violaciones graves de sus derechos humanos. Además, han rechazado sin titubeos el reconocimiento por parte de Israel del asentamiento Givat Ze’ev como municipio oficial. La UE sigue firme en su postura histórica: no reconoce la soberanía israelí sobre esos territorios ocupados desde 1967.
El bloque comunitario recuerda que su postura se basa en resoluciones claras del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y reitera que estos asentamientos son contrarios al Derecho Internacional y amenazan la posibilidad real de una solución pacífica basada en dos Estados. Así que, una vez más, Bruselas pide al Gobierno israelí que pare esta expansión desmedida, detenga la legalización de puestos avanzados y cesen las demoliciones y desalojos unilaterales. Todos deseamos avanzar hacia un futuro donde prime la convivencia y el respeto entre pueblos.

