En un momento crucial para la Franja de Gaza, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha dejado claro su “total compromiso” con la propuesta de Estados Unidos para el futuro del enclave. Tras disolver su órgano de gobierno, el grupo no ha dudado en criticar a Israel por lo que consideran sabotaje y obstrucción a un acuerdo que podría traer un rayo de esperanza al sufriente pueblo palestino.
Desde sus redes, Hamás ha expresado: “Reafirmamos nuestro total compromiso con la aplicación del acuerdo de alto el fuego en Gaza”, instando a que se transfieran las responsabilidades al Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG). Este paso, subrayan, es esencial para dejar atrás años de conflictos y sufrimientos innecesarios.
Un llamado urgente a los mediadores
A pesar del avance que supone la disolución del anterior organismo, Hamás advierte sobre los continuos intentos israelíes para dificultar este proceso. La situación se torna crítica cuando afirman que Israel busca imponer una realidad caótica que solo profundiza el dolor del pueblo palestino. Por ello, hacen un llamamiento a los mediadores internacionales: “Es urgente que presionen a Israel para detener estos intentos”.
Aquí es donde entra en juego el CNAG, cuyo líder, Alí Shaath, resalta que están listos para asumir sus responsabilidades y trabajar codo a codo con la Junta de Paz estadounidense. Este organismo ha estado fuera de Gaza debido a las resistencias israelíes, lo cual ha complicado aún más cualquier traspaso efectivo de poderes. Pero ahora hay una luz al final del túnel.
Teniendo esto en cuenta, Hamás y otras facciones palestinas están manteniendo diálogos en Egipto con mediadores para acercar posturas y poner en marcha esta segunda fase tan esperada desde octubre pasado. La comunidad internacional tiene aquí una oportunidad única: ayudar al pueblo palestino y darles un respiro después de años atrapados en medio del conflicto.

