En un contexto donde las tensiones se sienten en cada rincón del Líbano, el presidente Michel Aoun ha hecho un llamado claro y contundente. Este lunes, desde Madrid, no dudó en exigir que se presione a Israel para que retire sus tropas del sur de Líbano. Según él, esta es la única manera de alcanzar una paz justa y duradera.
Aoun enfatiza la importancia de que el Ejército libanés regrese a la frontera con Israel. “La ocupación prolongada merma nuestra legitimidad como Estado”, afirmó con firmeza, recordando cómo esto impide el regreso de tantas familias desplazadas que anhelan volver a sus hogares. En su comunicado, subrayó que la intransigencia israelí solo entorpece los objetivos tanto de Estados Unidos como del propio Líbano, quienes buscan restaurar la soberanía e independencia del país.
Un encuentro decisivo
Durante una reunión virtual con representantes de la Fuerza de Tarea para Líbano en EE.UU., Aoun defendió un acuerdo polémico alcanzado con Israel. Este pacto legitima la presencia israelí en el sur hasta que Hezbolá deje de ser considerado una amenaza. “No teníamos más opción que negociar”, reflexionó Aoun sobre una guerra que no cumplió con sus metas iniciales.
No obstante, este acuerdo ha suscitado fuertes críticas por parte del partido-milicia Hezbolá. En un giro más amplio, Aoun advirtió sobre los peligros de revivir una guerra civil: “Todos hemos padecido las consecuencias desgarradoras de ese conflicto”. Recordó también a líderes religiosos y políticos que trabajan incansablemente para evitar caer en ese abismo nuevamente.

