En un giro inesperado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha hecho un llamamiento este lunes al Gobierno de Estados Unidos para que no proceda con la venta de cazas F35 y sus motores a Turquía. Según él, esto podría generar un cambio drástico en el equilibrio de poder en Oriente Próximo. ¿Por qué ahora? Justo antes de que comience la cumbre de la OTAN en Ankara, programada para mañana.
¿Qué hay detrás de esta petición?
Netanyahu no se muerde la lengua y expresa su preocupación: «No creo que deban vender esto porque modificarían esta balanza en Oriente Próximo, que se sostiene gracias a nuestra superioridad aérea y al apoyo de Estados Unidos». En una entrevista con Fox News, se refirió a Turquía como un «gran país», pero también cuestionó su liderazgo bajo el presidente Recep Tayyip Erdogan, quien ha manifestado abiertamente deseos hostiles hacia Israel.
A pesar del clima tenso entre ambos países, Netanyahu ha minimizado las tensiones recientes tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Aseguró que han tenido diferencias a lo largo del tiempo, pero siempre trabajando juntos como aliados: «El presidente tiene sus formas y yo las mías». Sin embargo, advirtió sobre los peligros si se permite a Irán obtener armas nucleares; lo ve como una lucha entre la libertad y el fanatismo.
Como broche final, dejó claro que sin Estados Unidos no habría democracia ni libertad en el mundo. Un mensaje contundente en tiempos inciertos.

