MADRID, 29 de junio. En una jugada que ha dejado a muchos sorprendidos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho pública la noticia de que este martes se llevará a cabo una reunión entre su país e Irán en la capital qatarí, Doha. Lo curioso es que, según él mismo ha dicho, esto sucede «a petición» de Teherán. Sin embargo, las autoridades iraníes parecen tener otra opinión al respecto y han descartado cualquier cita técnica con Washington para esta semana.
Un anuncio controvertido
“Irán ha pedido una reunión. Tendrá lugar mañana en Doha”, afirmó Trump en un mensaje breve pero contundente a través de sus redes sociales. Pero aquí viene lo interesante: el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Qaribabadi, dejó claro poco antes que no hay reuniones programadas para esta semana entre los grupos técnicos de trabajo. Esto nos hace preguntarnos: ¿qué está pasando realmente tras bambalinas?
Parece que Pakistán juega un papel mediador clave en este lío y había mencionado previamente un posible encuentro para hoy o mañana. Las palabras de Qaribabadi llegan justo después de que un funcionario estadounidense confirmara que ambos países “cesarán” las hostilidades recientes y seguirán dialogando sobre su memorando de entendimiento. Además, se espera que las embarcaciones puedan navegar libremente por el estrecho de Ormuz.

