Madrid, 28 de junio. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una alarmante advertencia: más de 1.300 muertes se han registrado en Europa solo en la última semana, desde el 21 de junio, debido a una ola de calor que está arrasando con gran parte del continente. El director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, no ha dudado en señalar que «más de 1.300 muertes adicionales han sido vinculadas a estas temperaturas extremas».
Tedros también ha subrayado un dato inquietante: «Europa es el continente que más rápido se calienta, a un ritmo doble que la media global». En este momento, alrededor de 150 millones de personas están soportando un calor insoportable; cientos han perdido la vida, mientras las escuelas permanecen cerradas y las redes eléctricas se tambalean al borde del colapso.
Un cambio climático que ya no podemos ignorar
Lo que antes ocurría apenas “una vez por generación”, ahora parece repetirse casi cada año. ¿Nos habían advertido? Claro que sí. Este fenómeno del calor extremo actúa como un auténtico asesino silencioso, acechando en nuestros hogares, lugares de trabajo y escuelas que simplemente no están preparados para soportar tales temperaturas.
Afrontar esta amenaza es urgente y la OMS ya está colaborando con diferentes países y organizaciones para implementar estrategias efectivas. «Es esencial aplicar planes de acción para el calor dentro de un marco más amplio para proteger la salud frente al cambio climático», ha enfatizado Tedros. Nos toca a nosotros reaccionar antes de que sea demasiado tarde.

