En una mañana cargada de expectativas, Abelardo de la Espriella, el candidato de extrema derecha colombiano, se presentó en el Colegio La Enseñanza de Barranquilla para ejercer su derecho al voto en la crucial segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Con un mensaje claro y directo, aseguró que su misión es «cambiar la política para siempre». Su tono era apasionado; apelaba al fervor del pueblo colombiano.
Un llamado a los ciudadanos
Con determinación, De la Espriella enfatizó: «Vinimos a resolver los problemas de la gente», refiriéndose a su compañero de fórmula, José Manuel Restrepo. No vinieron a hacer lo que otros han hecho antes. El clima estaba cargado, y él lo sabía. «Hoy es el partido más importante de nuestra historia porque nos jugamos nuestra libertad y el futuro de nuestros hijos», añadió con firmeza.
No pasó por alto mencionar a su rival, Iván Cepeda, del Pacto Histórico. En sus palabras resonaban críticas directas: «José Manuel y yo representamos la libertad y la democracia; Cepeda trae consigo tiranía». Con esa retórica buscaba motivar a los votantes a salir masivamente a las urnas.
A las 8:00 horas (15:00 en España), se abrieron las urnas para esta batalla electoral entre dos visiones diferentes del país. La decisión está en manos del pueblo colombiano; el fervor y las esperanzas están más vivos que nunca.

