En un giro de los acontecimientos que ha dejado a muchos boquiabiertos, el ministro de Asuntos de la Diáspora de Israel, Amichai Chikli, ha anunciado que la periodista francesa Alice Froussard no podrá entrar al país. ¿El motivo? Su presunto apoyo al Movimiento de Resistencia Islámica, conocido como Hamás. Desde el punto de vista israelí, esto es algo grave y lo consideran una organización terrorista.
Chikli compartió la noticia en redes sociales con un tono casi triunfal: «Me complace anunciar que Alice Froussard, quien defiende a Hamás y dice que debemos ver la masacre del 7 de octubre en su contexto histórico, está regresando a París desde el Aeropuerto de Ben Gurión». Las palabras del ministro fueron directas y sin rodeos: «Israel ya no tiene paciencia con quienes apoyan a Hamás y sus sanciones».
Reacciones contundentes ante el veto
La Asociación de Prensa Extranjera en Israel no se quedó callada y calificó estas acusaciones como indignantes. Recordaron que Froussard ha trabajado durante años para medios franceses como RFI y Radio France, tanto dentro de Israel como en los Territorios Palestinos. No es la primera vez que este gobierno toma decisiones cuestionables sobre la cobertura periodística; según ellos, han detectado un patrón preocupante.
Desde RFI también han mostrado su enojo por esta medida. En sus declaraciones dejaron claro que Alice contaba con todos los papeles necesarios para ejercer su labor en Cisjordania y aún así se le niega el acceso sin una explicación adecuada. La libertad de prensa está claramente en juego aquí, y muchos se preguntan hasta dónde llegará esta estrategia del gobierno israelí para silenciar voces disidentes.

