En un movimiento que no ha dejado a nadie indiferente, el Gobierno de Irán ha hecho oficial la creación de un mecanismo destinado a gestionar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Desde este lunes, cualquier embarcación que quiera cruzar este vital paso deberá hacer frente a unos peajes, una decisión que llega tras las tensiones provocadas por el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos desde finales de febrero.
La nueva autoridad y sus condiciones
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní ha comunicado que la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) se encargará de ofrecer “actualizaciones en tiempo real” sobre la situación en esta estratégica ruta. Ebrahim Azizi, jefe de la comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, dejó claro que quienes deseen navegar por Ormuz deberán adherirse a este nuevo sistema. Y ojo al dato: usar dólares será totalmente prohibido.
Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán han estado marcadas por tensiones constantes, y aunque hay intentos de diálogo mediado por Pakistán, los desacuerdos han impedido que se celebre una segunda reunión en Islamabad. La primera tuvo lugar después del acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, que Trump prorrogó indefinidamente.
A pesar de la iniciativa humanitaria anunciada por el presidente estadounidense para escoltar buques atrapados en el golfo Pérsico, su plan quedó paralizado hace poco debido a peticiones externas y al complicado estado actual del diálogo. Con todo esto sobre la mesa, las acciones como el asalto e incautación reciente de barcos iraníes siguen alimentando la tensión y complicando aún más las cosas. En definitiva, estamos ante un escenario complejo donde cada movimiento cuenta.

