Abu Dabi, 5 de mayo. En un escenario cada vez más tenso, el Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos ha dado la voz de alarma al informar que sus sistemas antiaéreos han interceptado una serie de misiles y drones que venían directamente desde Irán. Todo esto sucede a pesar del alto el fuego vigente, un hecho que sorprende y preocupa a muchos tras los recientes incidentes donde se denunciaron ataques contra instalaciones petroleras y un buque en el estrecho de Ormuz.
El propio Ministerio ha explicado en un mensaje claro y directo en redes sociales que los ruidos que se escucharon en varias partes del país son consecuencia de la acción defensiva frente a estos proyectiles. Para mayor seguridad, han decidido restringir el espacio aéreo hasta el 11 de mayo, limitando las rutas disponibles para la aviación civil. Es una medida prudente ante la creciente amenaza.
Un panorama incierto
Todo esto ocurre después de que se reportaran ataques con drones provenientes de Irán dirigidos a instalaciones petroleras en Fuyaira y a un barco vinculado con la Abu Dhabi National Oil Company (ADNOC). Las cifras son alarmantes: casi 20 proyectiles fueron interceptados por las fuerzas emiratíes. Mientras tanto, Donald Trump, presidente estadounidense, minimizó la situación diciendo que “la mayoría fueron derribados” y asegurando que no hubo daños significativos.
La tensión sigue creciendo. Emiratos se está convirtiendo en el blanco principal de las represalias iraníes tras el ataque del 28 de febrero llevado a cabo por Estados Unidos e Israel, donde perdió la vida el líder supremo Alí Jamenei junto a otros altos mandos. En este contexto convulso, es difícil predecir cómo evolucionará esta situación. Y mientras tanto, nosotros nos preguntamos: ¿qué pasará ahora?

