La mañana de hoy ha traído consigo una noticia que ha dejado a muchos con el corazón encogido: Seila Esencia, la talentosa artista viguesa conocida por su energía y carisma, fue encontrada muerta después de dos semanas de angustiosa búsqueda. Su última aparición fue el pasado 20 de abril, y desde entonces, su ausencia había generado un torbellino de emociones en la comunidad.
Esta madrugada, el cuerpo sin vida de Seila fue hallado en su coche, estacionado en la Senda Verde. Aparentemente no había signos de violencia, lo que deja muchas preguntas flotando en el aire. La Policía Nacional se ha hecho cargo del caso y ya han comenzado las investigaciones pertinentes. Todos esperábamos un desenlace diferente; la tristeza es palpable.
Una pérdida irreparable para Vigo
SOS Desaparecidos había activado la alerta tras la desaparición y recibió numerosos testimonios sobre posibles avistamientos. Sin embargo, nada pudo evitar este trágico final. Artistas y amigos se unieron a la búsqueda; incluso Wöyza y El Puto Coke alzaron sus voces pidiendo ayuda para encontrarla. Las redes sociales fueron un torrente de amor e incertidumbre durante esos días tan oscuros.
La familia de Déborah Fernández-Cervera también expresó su dolor compartiendo su pesar: “Diez días de angustia que ninguna familia debería vivir”. Un mensaje lleno de empatía que resonó entre aquellos que conocieron a Seila o disfrutaron de su música.
Desde El Patio de Bouzas le rinden homenaje recordándola como “una luz inquieta”, alguien que rompió moldes y se atrevió a ser ella misma. No solo era una artista; era un símbolo del arte libre y auténtico. Como bien dicen sus amigos, “su esencia será eterna”. En cada rincón donde vivió y creó, ella permanecerá viva.
Marta Sánchez también recordó a Seila con cariño, subrayando cómo cada persona tiene una huella imborrable en nuestras vidas. “No podré olvidarla nunca”, confesó mientras reflexionaba sobre el impacto que tuvo en su trayectoria musical.
A medida que avanzan las diligencias judiciales para esclarecer los motivos detrás del fallecimiento, todos estamos unidos en este luto colectivo por quien fue más que una artista: fue parte del alma vibrante de Vigo.

