El pasado 25 de abril, desde Madrid, se hizo eco de una noticia que está en el corazón del debate político en Perú. La Misión de Observación Electoral (MOE) de la OEA ha enviado un equipo de observadores a diversas zonas del país con el objetivo claro de seguir muy de cerca lo que ocurre tras las recientes votaciones. Su tarea no es sencilla: supervisar todo, desde la recogida del material electoral hasta el recuento y las resoluciones pertinentes.
Los especialistas están desplegados en lugares clave como Lima, Arequipa y Cajamarca, además de atender a los peruanos que viven en el extranjero. Todo esto se hace para asegurar que se cumplan procesos fundamentales, como la contabilización precisa de actas y el manejo adecuado del material electoral. En sus redes sociales, la OEA ha dejado claro su deseo de entender por qué ha habido retrasos en algunas entregas, señalando con preocupación cómo ciertos aspectos mediáticos pueden servir para polarizar aún más la situación política.
Un panorama electoral tenso
La misión también subraya la reciente decisión del Jurado Nacional Electoral sobre la inviabilidad de realizar elecciones complementarias antes del proceso presidencial 2026. Esto es vital para mantener la integridad democrática y respetar lo que los peruanos han decidido en las urnas.
A medida que avanza el conteo —con ya un 95% escrutado— parece que Keiko Fujimori va tomando ventaja como virtual ganadora. Sin embargo, su rival Roberto Sánchez no se queda atrás; apenas 20.000 votos les separan, mientras Rafael López Aliaga acecha detrás con sus propias dudas sobre un posible fraude electoral. Un fantasma sin pruebas concretas que sigue rondando.
Aunque finalmente se procesaron todas las actas por parte de ONPE este miércoles, aún quedan pasos cruciales antes de poder considerar estas elecciones como cerradas. Con toda esta incertidumbre a su alrededor, Perú enfrenta una crisis política sin precedentes en toda América Latina; solo hay que recordar cuántos presidentes han pasado por su gobierno en apenas diez años.

