Hoy es un día clave para el Real Mallorca. A las 14:00 horas, los bermellones se enfrentan al Alavés en un partido que podría marcar un antes y un después en la lucha por la permanencia en Primera División. Si ganan, darán un gran paso, dejando al equipo local a cinco puntos del descenso. Pero si pierden, podrían encontrarse de nuevo al borde del abismo. La presión se siente y todos lo saben.
La importancia del momento
El escenario es similar al que vivieron hace un mes contra el Elche, donde se jugaban mucho más que tres puntos. Con 33 puntos, los babazorros están peligrosamente cerca de la zona roja y el Mallorca con sus 35 tiene la oportunidad de distanciarse. Esas cifras no son solo números; son vidas deportivas, esperanzas y sueños de una afición que sigue empujando desde las gradas.
A pesar de algunas bajas importantes, como la de Luvumbo por lesión, las sensaciones dentro del vestuario son positivas. Desde que Demichelis tomó las riendas, el equipo ha mostrado otra cara en el campo. De hecho, han conseguido acumular 11 puntos de 18 posibles, algo digno de mención considerando que solo equipos como Barcelona o Madrid han hecho mejor papel en este tramo.
Pero no todo es color de rosa; el Alavés llega tras una serie irregular bajo las órdenes de Quique Sánchez Flores. Su única victoria reciente fue una remontada épica ante el Celta que dejó boquiabiertos a muchos. Sin embargo, su defensa sigue siendo vulnerable y eso podría ser una oportunidad para los nuestros si logran aprovecharla bien.
Como decía ayer Demichelis: “Hay que salir a ganar”. Un mantra que todos deben hacer suyo hoy lejos de Son Moix, donde hasta ahora solo han logrado una victoria esta temporada. La afición está lista para acompañarles y espera ver ese cambio tan necesario fuera de casa.

