MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) – La situación en Líbano está tomando un giro inesperado y el secretario general adjunto de Operaciones de Paz de Naciones Unidas, Jean-Pierre Lacroix, ha dejado claro que la ONU no se va a tirar a la basura. En una rueda de prensa desde Ginebra, confirmó que están trabajando a fondo para mantener su presencia en el país árabe después de que se concrete la retirada programada de la Fuerza Interina de la ONU en Líbano (FINUL) en 2027.
Un nuevo enfoque necesario
Lacroix comentó que han estado escuchando atentamente a las autoridades libanesas, quienes han expresado su deseo de continuar con una presencia que no tiene por qué ser igual a la actual misión de la FINUL. Este posible nuevo mecanismo podría incluir funciones como observación y elaboración de informes, además de actuar como un nexo entre los diversos actores locales y participar activamente en temas cruciales como el conflicto o el desminado.
A raíz del Consejo de Seguridad de la ONU, que les ha instado a presentar recomendaciones antes del 1 de junio sobre cómo debería ser esta nueva presencia tras la salida de los cascos azules, Lacroix ha mantenido conversaciones con Israel y otros Estados miembros para abordar este asunto delicado. No olvidemos que esto ocurre justo cuando los ‘cascos azules’ han intensificado sus operaciones debido al reciente estallido del conflicto con Israel, marcado por ataques del partido-milicia chií Hezbolá en respuesta a eventos trágicos como el fallecimiento del líder supremo iraní.
Además, es doloroso recordar que en los últimos meses hemos perdido a tres soldados indonesios y dos franceses desplegados con la FINUL. Desde el comienzo del conflicto hace poco más de un mes ya son más de 2.400 personas las que han muerto en esa región asolada por el caos. La FINUL fue establecida en 1978 para monitorear una frágil paz entre Israel y Hezbolá; sin embargo, su mandato es limitado y no puede usar fuerzas armadas.
En definitiva, mientras nos enfrentamos a un futuro incierto, es esencial seguir muy atentos al desarrollo de estos acontecimientos. La esperanza es lo último que se pierde.

