Teherán ha dejado claro este lunes que, de momento, no hay ninguna decisión tomada sobre su posible participación en una segunda ronda de conversaciones con Estados Unidos, que se llevarían a cabo en Pakistán. En un tono directo y crítico, han señalado que Washington «no es serio» en sus esfuerzos diplomáticos. Las acciones del gobierno estadounidense parecen contradecir sus propias palabras sobre la necesidad de avanzar en el diálogo.
¿Negociaciones o teatro?
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha afirmado: «Aún no tenemos planes para nuevas negociaciones y no hemos tomado decisiones al respecto». Mientras ellos proclaman su disposición a dialogar, lo cierto es que los actos realizados por Estados Unidos dan la impresión de que no están interesados realmente en una solución pacífica. Según Baqaei, el equipo negociador debe proceder con cautela ante un Estados Unidos que insiste en posiciones poco realistas y traiciona la diplomacia cada vez que se presenta la oportunidad.
No podemos olvidar las sorpresas desagradables del pasado: dos ofensivas contra Irán se lanzaron inesperadamente durante procesos de negociación para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear tras la salida unilateral de EEUU del pacto anterior. Y ahora, después del alto el fuego alcanzado recientemente, enfrentamos nuevamente a un país que parece olvidarse de sus compromisos.
Baqaei también destacó el ataque a un buque iraní como «un acto de agresión» e insistió en que las declaraciones estadounidenses son totalmente inconsistentes con sus acciones. Además, hizo hincapié en cómo los ataques israelíes contra Líbano reflejan otra táctica para ocultar fallos propios. En definitiva, mientras Trump anuncia envíos de delegaciones a Islamabad y nuevas reuniones para tratar de poner fin a esta situación complicada, queda claro que muchos seguimos cuestionando si realmente existe voluntad por parte de Estados Unidos para llegar a un acuerdo duradero.

