MADRID, 18 abr. (EUROPA PRESS) – La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que forma parte del Departamento del Tesoro estadounidense, ha decidido abrir la puerta a la entrega y venta de petróleo crudo y productos refinados procedentes de Rusia. Sí, lo has leído bien: desde el 17 de abril de 2026, se permitirá cargar en buques estos productos. Se trata de la famosa Licencia General 134B, que introduce algunas excepciones en el régimen de sanciones impuesto por Estados Unidos contra Rusia.
Una jugada estratégica que genera dudas
¿Qué significa esto? Pues básicamente que todas las transacciones relacionadas con la venta y entrega de petróleo ruso cargado antes del mencionado 17 de abril están autorizadas. Pero ojo, hay un detalle importante: deben llevarse a cabo antes del 16 de mayo del mismo año. Además, esta licencia incluye operaciones logísticas necesarias para el transporte marítimo seguro, como el atraque y la protección del personal a bordo.
Sin embargo, no todo es tan sencillo. La OFAC también aclara que hay ciertas restricciones. Las operaciones que involucren a personas o entidades vinculadas a países como Irán o Corea del Norte quedan fuera de juego, así como aquellas prohibidas por otras normativas federales vigentes. Y aunque parece una apertura interesante para algunos sectores económicos, muchos nos preguntamos si realmente es un paso hacia adelante o simplemente una jugada más en este complejo tablero geopolítico.

